Cómo validar tu idea en siete días
Un proceso simple para saber si vale la pena construir, antes de invertir meses. Una semana, una hipótesis, una señal clara de sí o no.
Puedes validar una idea en siete días si reduces la pregunta a una sola hipótesis y la pones frente a personas reales. No necesitas el producto: necesitas una señal de que alguien pagaría por resolver el problema.
El plan de siete días
- Día 1. Escribe la hipótesis en una frase: quién tiene qué problema y cuánto le cuesta hoy.
- Día 2. Identifica 20 personas que encajen y consigue cómo contactarlas.
- Día 3 y 4. Conversaciones de problema. No menciones tu solución todavía.
- Día 5. Arma una oferta concreta: una landing, un formulario o un mensaje con precio.
- Día 6. Pide un compromiso real: un correo, un anticipo, una carta de intención.
- Día 7. Cuenta las señales. Decide seguir, ajustar o soltar.
Qué cuenta como señal
Un me gusta no es señal. Un me interesa tampoco. La señal es cuando alguien hace algo que le cuesta: deja su correo, agenda una llamada, paga un anticipo. La fricción que la persona está dispuesta a aceptar es proporcional a lo real del problema.
El error más común
Construir para validar. Si necesitas semanas de desarrollo para “probar” la idea, no la estás probando: la estás asumiendo. La validación buena es barata, rápida e incómoda, porque te obliga a escuchar un no temprano en lugar de uno caro.